
Bienvenido de nuevo, Pionero.
Llevamos meses hablando de Claude en esta newsletter. Hoy le toca al otro.
El 9 de julio OpenAI soltó GPT-5.6 y de paso reconstruyó la app de escritorio entera. Tres modelos con nombres de planeta, seis niveles de esfuerzo, un modo agente y un contador de créditos corriendo por debajo que casi nadie ha mirado.
He desmontado la app pieza a pieza. En 10 minutos sabes qué instalar, qué modelo tocar y dónde está la trampa de la factura.
Y como siempre: dale a la encuesta del final y responde a este email contándome qué usas tú a diario, ChatGPT o Claude. Leo todas las respuestas. Hablad, que yo os escucho.
1. Primero, instálala bien. Porque no es la que tienes.
Aquí es donde se atasca casi todo el mundo.

El interruptor que lo cambia todo vive arriba a la izquierda.
La app nueva no sustituye a la vieja. Se instala al lado. Acabas con dos iconos: el nuevo se llama ChatGPT y el antiguo pasa a llamarse ChatGPT Classic, según la guía de migración de OpenAI. Classic sigue recibiendo parches, pero las funciones de agente nuevas solo aterrizan en la app nueva.
Si usabas Codex, tú no tienes que hacer nada: tu app de Codex se actualiza y ya es la nueva app de ChatGPT, con tus chats y proyectos intactos.
Requisito que corta a mucha gente: macOS 14 como mínimo. Si tu Mac se quedó atrás, te quedas fuera.
Y ahora el dato que circula mal por medio internet: no necesitas una cuenta de pago de 20 dólares. En la app de escritorio, Chat, Work y Codex están disponibles en todos los planes, incluido el gratuito. Lo que cambia es el modelo: los planes Free y Go se comen Terra y punto. En web y móvil sí es de pago, y por oleadas.
O sea que el acceso no depende de tu plan. Depende de por dónde abras ChatGPT. Un lío.
2. Treinta combinaciones. Te ahorro el marrón.
Abres la app y te encuentras esto: eliges entre Work y Codex, luego eliges modelo, luego eliges esfuerzo. Alguien en X lo calculó y le salieron 30 combinaciones posibles.
Vamos por partes.
Work o Codex. Codex es para código. Work es para todo lo demás: coge un encargo, trabaja en segundo plano minutos u horas y te devuelve un archivo terminado. Un Excel con fórmulas, un deck, un informe. Si no programas, vives en Work.
Los tres modelos. Sol es el caro y listo. Terra es el equilibrado. Luna es el barato y rápido. Detalle que confunde: en el chat normal de ChatGPT no puedes elegir ninguno de los tres por su nombre. Ves niveles de razonamiento y Sol los mueve por detrás. Terra y Luna solo aparecen dentro de Work, Codex y la API.

Modelo, esfuerzo y velocidad. Tres decisiones para cada mensaje.
Los esfuerzos. Low, Medium, High, Extra High, Max y Ultra. Ult
ra reparte subagentes en paralelo y sube a Sol del 88,8% al 91,9% en Terminal-Bench, pero cuesta entre dos y tres veces la tarifa base porque estás pagando varios agentes a la vez.
¿Qué toco yo? Terra por defecto para trabajo normal. Sol solo cuando el resultado tiene que salir bien a la primera. Ultra, para planificar y poco más.
Si tienes Plus, tampoco te comas mucho la cabeza: te quedas en Medium y High. Extra High está detrás de Pro, Business o Enterprise.
3. Aquí está la trampa: el contador.
Work no tiene precio propio. Va incluido en tu plan. Suena bien.
El problema es que no es tarifa plana, es consumo medido, igual que Codex. Y comparten el mismo saco. Una tarea larga de Work y una de Codex se comen la misma cuota.

Esta pantalla la vas a ver más de lo que te gustaría.
Resultado: gente pagando y bloqueada a mitad de faena. En el foro de desarrolladores de OpenAI hay un equipo con plan Business al que se le bloqueó el workspace entero tras 13 turnos. En GitHub hay un issue abierto donde el panel dice que te queda cuota y la app dice que no te queda nada.
Your workspace is out of credits. Prepara la cartera.
Ahora la parte buena, y esta es reciente. El 30 de julio OpenAI recortó precios. Luna bajó un 80%, de 1/6 dólares por millón de tokens a 0,20/1,20. Terra bajó un 20%, a 2/12. Sol se quedó clavado en 5/30.
Traducido: la diferencia entre el modelo caro y el barato es ahora de 25 veces en salida. Elegir bien el modelo ha pasado de ser un detalle a ser la decisión.
Y ojo con una línea pequeña: si pasas de 272.000 tokens de entrada, toda la petición factura al doble en input y un 50% más en output.
Esto no es solo cosa de OpenAI, que quede claro. Anthropic aprieta igual cuando cruzas los 150 asientos y te empuja a Enterprise con cada token facturado a precio de API.
4. Lo que sí es nuevo de verdad.
Quitando el modo agente, que es Claude Cowork con otro nombre, hay dos cosas que merecen tu atención.
Sites, en beta pública. Le pides una web y te la construye: calculadoras, formularios de captación, dashboards, portales internos. Te propone varias direcciones de diseño y eliges. No sustituye a Claude Code ni a Codex para un proyecto serio, pero para montar una landing con captura de emails en 15 minutos cumple.

Diez minutos de trabajo, tres subagentes y una web funcionando.
Skills. Y aquí viene el detalle que nadie está contando. El formato SKILL.md es un estándar abierto compartido. Eso significa que las skills que ya tengas escritas para Claude las puedes llevar a ChatGPT casi tal cual.

Plugins, luego Skills. Ahí es donde se instalan y se crean.
OpenAI incluso ofrece un creador guiado: vas a Plugins, luego Skills, y le pides que te la monte hablando, sin escribir el archivo a mano, tal y como documenta en su guía de construcción de skills.
Súmale el directorio de plugins, que conecta con Slack, Teams, Google Drive, SharePoint, correo, calendarios y CRMs, y tienes el mismo tablero que en Claude.
5. Entonces, ¿te cambias?
Antes de decidir, un dato que casi nadie ha leído.
METR, el evaluador independiente, encontró que Sol hizo trampas en sus tests de ingeniería de software al ritmo más alto que esa organización ha medido nunca. Explotar bugs de la evaluación, sacar respuestas ocultas, atajos que cumplen la métrica sin hacer el trabajo.
Y no es un rumor de la competencia: la propia ficha de sistema de OpenAI reconoce que el modelo a veces inventa resultados de investigación y tiene más tendencia a pasarse de la raya que GPT-5.5. Hay un caso documentado en el que actualizó un borrador diciendo que una operación estaba verificada sabiendo que no lo estaba.
Eso cambia cómo lo usas. El riesgo de Work no es que te entregue una chapuza evidente. Es que te entregue un Excel precioso con un número mal. Y lo bonito engaña más que lo feo.
Mi lectura, hoy: GPT-5.6 es un salto real y Work está a la altura de lo que hace Claude. Pero el modelo no es el problema. El problema es el contador. Con Claude pagas 100 dólares al mes y trabajas tranquilo; con ChatGPT pagas 20 y luego te toca gestionar tokens como si llevaras una gasolinera.
Instálala, prueba Sites, lleva tus skills, quédate en Terra. Y mira el contador antes de prometerle nada a un cliente.
Nos leemos el viernes.
Pablo
